¿Sabías que una mala almohada puede anular todos los beneficios de un colchón de alta gama? La almohada no es solo un accesorio; es el soporte que mantiene alineada tu columna cervical. En Forli, entendemos que cada durmiente es un mundo, por eso te enseñamos a elegir la tuya.
1. Tipos de Almohadas según su Relleno
En nuestro catálogo encontrarás tecnologías diseñadas para diferentes necesidades:
- Almohadas Viscoelásticas (Memory Foam): Se adaptan al contorno de tu cuello y cabeza mediante el calor corporal. Son ideales para quienes buscan aliviar puntos de presión y sufren de dolores cervicales.
- Almohadas de Fibra: Son frescas, transpirables y generalmente lavables. Ofrecen un soporte más suave y elástico, ideales para quienes prefieren una sensación más tradicional.
- Almohadas con Gel: La evolución del confort. Combinan el soporte de la espuma con una capa de gel que regula la temperatura, perfecta para personas calurosas o climas de verano.
2. Dime cómo duermes y te diré qué almohada necesitas
La altura y firmeza de la almohada dependen directamente de tu posición:
- Boca arriba: Necesitas una almohada de grosor y firmeza intermedia. Debe dar soporte a la nuca sin elevar demasiado la cabeza.
- De lado: Es la posición más común. Requiere una almohada alta y firme para llenar el hueco entre el hombro y la oreja, manteniendo el cuello recto.
- Boca abajo: Lo ideal es una almohada baja y muy blanda (o incluso dormir sin ella) para evitar tensiones innecesarias en el cuello.
💡 Datos Curiosos que debes saber
- Fecha de caducidad: Una almohada de fibra debe renovarse cada 2 años, mientras que una viscoelástica puede durar hasta 4 años manteniendo sus propiedades.
- Higiene: El 10% del peso de una almohada vieja puede estar compuesto por ácaros y piel muerta. ¡Usa siempre protectores de almohada!
- Efecto memoria: La tecnología Memory Foam fue creada para amortiguar los impactos de los astronautas durante el despegue. Ahora, esa misma tecnología cuida tu sueño cada noche.


